DSL (línea digital de suscriptor)
DSL (digital subscriber line, o línea de suscriptor digital) es un acrónimo que engloba a un conjunto de tecnologías y estándares para la transmisión de datos a alta velocidad, utilizando el cableado telefónico normal (es decir: los cables de cobre de par trenzado). Como las líneas telefónicas de par trenzado no están aisladas y, en varios casos, se trata de líneas que llevan operando varias décadas "casi todo el cableado de las actuales redes telefónicas locales fue tendido entre los años 40 y 50", la velocidad de transmisión de los datos la determina la distancia que existe entre la central telefónica y el lugar donde se instala la línea dedicada a DSL.
Por lo regular, la distancia máxima entre la central y el usuario, para un acceso DSL residencial, será de unos 10,000 metros (de línea telefónica); para un servicio empresarial, la distancia no será mayor a 15,000 metros.
La tecnología DSL compite contra otras tecnologías de acceso de alta velocidad, como la de cable-módem "que usa la red de la compañía de televisión", enlace digital "que utiliza la señal de la televisión digital", líneas de telefonía inalámbrica digital fija o móvil, ISDN "un protocolo de transmisión que utiliza dos módems y dos líneas telefónicas: una para transmitir datos (upstream) y otra para recibir datos (downstream)" y líneas frame-relay "un costoso modo de transmisión que usa líneas dedicadas y que regularmente sólo lo contratan grandes empresas".
La tecnología DSL saca provecho de todo el espectro de frecuencias (o ancho de banda) que se pueden transmitir por una línea de cobre. Las frecuencias bajas se reservan para el tráfico de voz, mientras que las altas (que son inaudibles) son utilizadas para la transmisión de datos. Los rangos de frecuencia son separados por un dispositivo especial, llamado splitter (comúnmente lo instala la telefónica) o por una serie de filtros que se enchufan a cada socket en el que se va a conectar un teléfono.
En ciertos casos, como en la modalidad SDSL, reservada para usuarios empresariales, la telefónica recomendará la contratación de una línea adicional, dejándole así toda la línea al enlace DSL.
DSL permite el acceso directo y continuo a Internet, al mismo tiempo que libera parte del ancho de banda para el uso del teléfono y del fax. Una vez que la compañía telefónica verifica que el servicio está disponible y que instala la línea de cobre dedicada "el usuario de DSL requiere de una línea exclusiva para poder mantener una conexión continua", sólo se necesita conectar la PC a un módem DSL y éste al socket del teléfono.
Si bien es posible comprar un módem DSL, lo más común es que, al contratar el servicio DSL, el proveedor le proporciona al usuario este dispositivo. Al módem DSL también se le conoce como ATU-R, acrónimo que significa ADSL Termination Unit-Remote (unidad remota de finalización ADSL). Del otro extremo de la línea dedicada hay otro módem, un ATU-C o ADSL Termination Unit-Central (unidad central de finalización ADSL). Pero mientras que el ATU-R es una pequeña caja de fácil uso, el ATU-C es una dispositivo más complejo y de mayor tamaño, que recibe varios enlaces y opera con el equipo de la central. La función de este último es “sacar” el enlace de la red telefónica y llevarlo a una o varias redes ATM (operadas casi siempre por la telefónica local); de ahí, el enlace pasa al proveedor de acceso (o ISP) y éste lo lleva a otro ISP mayor o a la WWW o red Internet.
El camino de un enlace DSL es prácticamente el mismo que el que se establece por una conexión dial-up. La mayor diferencia es que el enlace es dedicado (siempre está disponible) y que la línea de cobre que llega a la central telefónica no es compartida, lo que permite mayores velocidades de conexión. Sin embargo, ello presenta varios problemas técnicos, íntimamente relacionados con el equipamiento de los proveedores de servicios y las telefónicas.
Por lo regular, la velocidad máxima de enlace que permite una conexión DSL es de 1.5 megabits por segundo (Mbps). Pero esta velocidad depende de dos factores: capacidad (o ancho de banda, se mide en megabits por segundo, Mbps) y retardo (o latencia, se mide en milesegundos, ms). A menor latencia, menor espera desde el lado del usuario. Se puede decir que la capacidad es como el ancho de un caño por el que viaja el agua (o los datos, para este caso); a mayor diámetro, es posible desplazar más agua. En cambio, el retardo o latencia es como la presión del agua: si la bomba es débil, el agua se desplaza más lentamente.
Otro ejemplo: imaginemos dos aviones Boeing: un 747 y un 707. El primero tiene capacidad (ancho de banda) para transportar a unos 400 pasajeros (que aquí representan a los datos); el segundo a unas 200 personas. Ambos viajan a una velocidad (latencia) de 500 nudos: aunque el 747 tiene mayor capacidad, su velocidad crucero es la misma y llega a su destino al mismo tiempo que el avión más pequeño.
La prueba de que el ancho de banda y la latencia están íntimamente ligados la ofrece el rendimiento general que registra una red en diferentes momentos: en las horas de mayor tráfico, un mayor número de usuarios que comparten el mismo ancho de banda, vuelven el tráfico más lento; menos usuarios facilitan una transmisión más rápida.
Aquí cabe mencionar otra variable: el ruteo de los datos, que es como la trayectoria de los aviones. Si la ruta de vuelo no es la más corta y hay más escalas "es decir: si los datos deben pasar por más servidores para llegar a su destino" el rendimiento general es menor, pues los datos tardan más en llegar.
Dicho lo anterior, queda claro que ofrecer un mayor ancho de banda es mucho más fácil que resolver los problemas de latencia o retardo en la red. Típicamente, el ancho se banda se resuelve agregando más líneas; pero la latencia requiere de un mejor equipamiento en el núcleo (core) de la red, la utilización de mejores plataformas y de más circuitos: mientras, el ruteo exige de un mejor diseño de la red y de enlaces más eficientes al exterior.
Por lo regular, el enlace en DSL se establece por el protocolo PPPoE (Point-to-Point over Ethernet, o enlace punto-a-punto-a través de-Ethernet), el cual se logra con programas como: WinPOET, MacPOET, RASPPPoE, etcétera. PPPoE permite la verificación de identidad del usuario a través de una contraseña, con lo que el ISP le asigna una dirección IP.
El usuario final, por su parte, puede distribuir el enlace DSL entre varias máquinas, utilizando un router o un hub. Utilizando protocolos de distribución de direcciones IP (como DCHP), el router o el hub distribuyen la misma dirección entre varios “clientes” de la red interna.
Uno de los mayores riesgos que tiene el enlace DSL es que, al ser dedicado, expone los equipos (módem, routers, hubs y PCs) a los ataques de hackers. Por ello, lo más recomendable es verificar que el módem cuenta con un firewall interno y que las PCs estén protegidas detrás de otro firewall, preferentemente físico. Varios routers que se ofrecen en el mercado, cuentan con esta ventaja.
Si bien, la tecnología DSL provee a usuarios residenciales de un acceso de banda ancha relativamente económico, su instalación y funcionamiento puede resultar en diversos problemas técnicos. Por ello, la calidad tanto del servicio como la de los centros de soporte y atención a clientes son fundamentales.
Al estar mejor integrado a la red Internet, el servicio DSL ofrece velocidades de conexión similares a las de otras opciones, al tiempo que mantiene mejores perspectivas de desarrollo.